En mi largo derrotero he tenido que soportar, como supongo casi todos lo hemos hecho, varias pequeñas pataditas en los genitales. Me refiero a esas cosas que aparecen para hacer no tan fácil lo que parecía un trámite.
Como un IVA a la pavada, para transformarlo, todo junto, en un pequeño infiernito.
Esas pataditas las he sufrido de multicolores maneras, y han ido apareciendo de tal forma que ellas solas podrían ser una postal de cada época que me ha tocado pasar.
La patadita en los genitales de la que quiero dejar testimonio es una que ya se me había presentado muchas veces, una zonzera que cuando uno tiene un poco de tiempo, seguro no repara en ella.
La cosa viene a cuento de un fin de semana que, ante cierta diligencia que un amigo me solicitó por celular de manera imprevista hacer, me vi necesitado de encontrar ágil y rápidamente la dirección de un localucho ferretero en Lagomar.
Mientras tanto mi amigo aguardaba en línea, ya que el no la recordaba.
En plena era espacial y morando por éstas latitudes, la proeza de conseguir de algún lado la dirección exacta sería imposible, por lo cual uno recurriría a ciertos artilugios bastantes más lentos ante la dificultad de cumplir con inmediatez el favor.
Mientras tanto mi amigo aguardaba en línea, ya que el no la recordaba.
En plena era espacial y morando por éstas latitudes, la proeza de conseguir de algún lado la dirección exacta sería imposible, por lo cual uno recurriría a ciertos artilugios bastantes más lentos ante la dificultad de cumplir con inmediatez el favor.
Pero superando ya la era de las tecnologías de la información y la comunicación, tal campaña está ahí, al alcance de la mano.
Así que acudí a mi celular 1000G, amablemente obsequiado por ancel, para consultar la guía telefónica on line. Porque resulta que el localucho tiene nombre que ni por milagro iba a figurar en la guía digital, pero por milagro sí yo recordaba el apellido del dueño, así que la cosa ya estaba casi liquidada.
Pero justo después de completar los datos, y cuando la respuesta era inminente y mi amigo esperaba ya inpaciente en línea, apareció la patadita sutil de esta era, la frase fatal del progreso:
"Ingrese el texto tal como aparece en la imagen".
Que entre la urgencia, el tamaño de la pantalla y el agregado de que te la quieren hacer un poco dificil, poniendo los símbolos atrás de unas rejas y como si los volara el viento, la imagen es una mierda.
Que entre la urgencia, el tamaño de la pantalla y el agregado de que te la quieren hacer un poco dificil, poniendo los símbolos atrás de unas rejas y como si los volara el viento, la imagen es una mierda.
El sistema dice que es para detectar si sos humano o un inmundo robot informático.
Yo aseguro que es para comprobar que tan dura tenés la constancia y sobretodo las bolas.
Con ardor de ojos e hinchazón de huevos, fin del trámite.
Con ardor de ojos e hinchazón de huevos, fin del trámite.


